Montilla

QUÉ VER

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MONTILLA

TIERRA DE VIÑAS, LAGARES Y BODEGAS CENTENARIAS 

 

Una parada fundamental para cualquier periplo que se lleve a cabo por el territorio es esta localidad, que reúne el mayor número de bodegas, lagares y hectáreas dedicadas al viñedo de toda la región y cuya gastronomía gira en torno a estos sorprendentes caldos.

Con templos centenarios del vino, de reconocido prestigio internacional, como las Bodegas Alvear o las Bodegas Pérez Barquero, pero también otros a la vanguardia de los nuevos tiempos, como la bodega ecológica Robles, la pionera en Andalucía en vinos ecológicos, la visita se convierte en una clase maestra de vinos generosos de todos los tiempos. Pero en general, todas las bodegas de Montilla guardan grandes soleras y espacios mágicos, como sus sacristías, y sorprendentes, como la bodega subterránea Cruz Conde, donde las historias de las familias del vino se mezclan con grandes joyas enológicas y aromas envolventes, entre el silencio de sus “botas” (barricas de vino) de 500 litros. Pero también existe una gran tradición en lo que a cooperativismo entre agricultores se refiere. La Cooperativa La Unión tiene más de 40 años y la Cooperativa La Aurora más de medio siglo. Esta segunda, además, también ofrece visitas enoturísticas, y ambas trabajan el aceite y el vino.

La mística del vino no se agota en las calles de la localidad, sino que crece a medida que nos alejamos del casco urbano en dirección a la Sierra de Montilla, a la que llaman la Toscana cordobesa, y en la que te adentras a través de carreteras sinuosas en un paisaje romántico de olivos y viñas para llegar hasta los lagares familiares, en los que se sigue elaborando vino de forma tradicional, y que pasan de padres a hijos. Abiertos para visitas se han convertido en una de las formas más auténticas de entrar en contacto con la tradición y la cultura del vino. La Asociación de Lagares de la Sierra de Montilla reúne a los supervivientes de una época, desde el siglo XIX, en la que este paisaje estaba sembrado de estas casas familiares donde se producía vino de uvas propias: Lagar Cañada Navarro, Lagar La Primilla, Lagar Los Raigones, Lagar Blanco y Lagar Cabriñana permanecen en activo y ofrecen, además, visitas, catas, almuerzos y otras experiencias, además de una inmersión en la cultura del vino más pegada a la tierra. Eventos como la Fiesta de la Vendimia, de 1955; la Cata Flamenca y otros más recientes como el Montijazz son perfectos para una inmersión en la atmósfera más sugerente del universo del vino.

Pero además, Montilla posee una historia milenaria. Desde el Paleolítico Inferior se conocen restos de ocupación humana en toda la Campiña. Pero si hay una figura a la que debe su fama la localidad esa es Gonzalo de Córdoba, el Gran Capitán, nacido en 1453 en el castillo propiedad de su padre, Pedro Fernández de Córdoba, Señor de Aguilar, y que hoy es la oficina principal de Turismo de la ciudad. Otro de sus personajes ilustres es el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), un escritor e historiador de ascendencia hispano-incaica nacido en el territorio actual del Perú, y considerado el primer intelectual mestizo en el siglo de Oro. La casa, donde habitó 30 años esta figura de culto en Hispanoamérica, la Casa del Inca, es otra visita obligada. También lo es la cercana Casa de San Juan de Ávila, una pequeña joya arquitectónica, una casa conservada del S. XVI conservada en perfecto estado, repleta de reliquias, esculturas y pinturas y una energía especial para los amantes de la espiritualidad. Aquí ordenó sus escritos y recibió el maestro continuas visitas de sus discípulos, entre ellos Santa Teresa de Jesús.

Descubrir Montilla es adentrarse por sus barrios más antiguos como las callejuelas de La Escuchuela, asomarse a sus miradores, recorrer sus tabernas dejándose sorprender por su variedad de vinos generosos y sus tapas y visitar sus iglesias monumentales como la Iglesia de Santa Clara (1512, monumento histórico nacional) donde sus monjas hacen visitas guiadas y elaboran dulces conventuales exquisitos que puedes comprar en el torno. También no debes dejar pasar la ocasión para adentrarte en la obra del maestro de Picasso y ex director del Museo del Prado, José Garnelo y Alda. Obras como La Muerte de Lucano pueden verse en la pinacoteca dedicada a su figura en su localidad natal.

Montilla no es solamente su centro histórico sino también el placer inesperado de recorrer la naturaleza que la rodea a pie o en bicicleta, a través de caminos rurales que conectan antiguas rutas y que están jalonadas por fuentes históricas que han sido tradicionalmente empleadas para la circulación del ganado trashumante. Las fuentes de Montilla eran lugares ideales para descansar y establecer conversaciones con viajeros o paisanos. De ahí que el escritor del siglo XIX Próspero de Merimé se inspirara en estas fuentes de Montilla para su famosa novela Carmen.

Mapa de los pueblos vinícolas de Córdoba Montilla Moriles