Texto: Rosa Marqués @rocamarca  |  Fotografías: Amor Fotografía @fotografias.con.amor |  Foto de portada: La colección de Gran Barquero (Fino, Amontillado, Oloroso, Pedro Ximénez y Palo Cortado), nos recibe en la única taberna de Montilla en nuestra ruta: La Tata Antigua.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Ir de tabernas por Córdoba es empaparse de una cultura popular en la que el buen comer y el buen beber forman parte de un ritual. Si quieres ser partícipe, tómate una copa de estos vinos generosos, ahora que las temperaturas invitan a paladearlos, sin prisas, consciente de que algunas de estas joyas han envejecido más de 25 años en botas de roble, y acompáñalos de una cocina sabrosa, a su altura. ¡Salud!

Recorremos algunas de esas tabernas cordobesas que nunca fallan para disfrutar de un patrimonio vitivinícola único en el mundo. Y para ello, te proponemos los vinos de la colección Gran Barquero, algunos con más de 25 años de envejecimiento, que acompañados de estos platos merecen una ovación y una visita. ¿Por qué esta colección? Porque Pérez Barquero toca bien todos los palos y no todas las bodegas brillan en todos los estilos.

“Las tabernas nos igualan a todos”, dice Rafael López, de la centenaria Taberna San Miguel. “Aquí igual se toma una copa de vino un notario que un albañil”, sentencia. Y en esto coinciden todos los taberneros, además de en la responsabilidad que tienen de poner en valor los grandes vinos de esta tierra. Es el caso de Carlos García, propietario de la taberna La Tata Antigua, de Montilla. Él ha conseguido reunir a diario, en su terraza –una de las más animadas del casco histórico montillano–, a un público de todas las edades y condiciones. Aquí los grandes vinos de Montilla-Moriles son los protagonistas. Toma nota de esta ruta de tabernas por Córdoba porque es un acierto seguro.

Gran Barquero Fino Córdoba - We Love Montilla Moriles

Un clásico entre los clásicos: las alcachofas al Montilla acompañadas de un fino de ovación.

TABERNA EL POEMA
Gran Barquero Fino (10 años) + Alcachofas al Montilla

Lola Jiménez abrió la Taberna El Poema en 2011. “Aquí se juntan las tostadas con la hora de los vinos”, comenta entre risas. En esta taberna tradicional, donde la cocina es uno de sus grandes pilares, el matrimonio que lo regenta es bien conocido en el mundo de la restauración cordobesa –su marido fue durante 40 años cocinero del Parador de la Arruzafa– y su local es hoy una referencia en el centro, junto a la iglesia de San Hipólito, para tomar los mejores vinos generosos de Montilla-Moriles.

El espíritu de la taberna sigue vivo. “Tenemos público de todas las edades que lo mismo comen en un salón reservado para 20 personas que sobre un barril, en plan informal”. Y entre los platos que no fallan en su restaurante están, cómo no, las Alcachofas al Montilla. “Ahora están en temporada pero en El Poema las tenemos todo el año porque las confitamos nosotros mismos”, explica Lola.


Calle Alonso de Burgos, 2, Córdoba.

Vinos Gran Barquero Córdoba - We Love Montilla Moriles

Un amontillado de larga crianza para saludar al invierno, después de una visita guiada en las centenarias Bodegas Campos.

BODEGAS CAMPOS
Gran Barquero Amontillado (25 años) + Tagarninas esparragadas con huevo y langostinos

Bodegas Campos es un emblema de Córdoba, un estandarte de la cultura del vino, desde 1908, y por donde han pasado celebridades de la cultura, la política, las artes… de todo el mundo. Pero puestos a elegir ese rincón con magia para brindar con un Gran Barquero Amontillado, pocos como su Sacristía. Sobre todo, con este Amontillado de libro, que es el rey de los vinos generosos y nuestro favorito de la colección Gran Barquero. En sus botas, sobre suelo de albero húmedo y vigas de madera, se conservan vinos finos, amontillados, palos cortados…  que se venencian durante las visitas guiadas.

«La unión de esta casa con las Bodegas Pérez Barquero es una unión familiar más que comercial. Los lazos de amistad están anclados en el tiempo y en el buen vino», comenta Rafael Cuevas, responsable de Comunicación de Bodegas Campos que destaca que, desde los años sesenta, este lugar «es un atractivo más para los turistas, a solo cinco minutos a pie de la Mezquita Catedral». El plato elegido para este gran vino, las Tagarninas esparragadas con huevo y langostinos maridan a la perfección con el Gran Barquero Amontillado, una combinación que «este invierno ha pasado a la carta por su popular aceptación». Un plato de invierno que los toques de este vino de larga crianza multiplican el sabor», explica Cuevas.


Calle Lineros, 32, Córdoba.

Gran Barquero Amontillado y Carrillada al Pedro Ximénez Córdoba - We Love Montilla Moriles

Si eres de los que piensa que se puede tocar el cielo sentado a la mesa, prueba este matrimonio perfecto.

LA MACETA
Gran Barquero Amontillado (25 años) + Carrillada al Pedro Ximénez

Aunque solo llevan cinco años al frente del local, La Maceta ya es un nuevo clásico de la tapa en Córdoba. “Mi mujer y yo hemos acentuado este concepto de tapas, con unas 40 en la carta, y también otras propuestas más formales fuera de esta”, nos explica su propietario. Es el caso de este plato redondo, la Carrillada al Pedro Ximénez que se elabora íntegramente en el restaurante.

Referente de la mejor tapa cordobesa, su clientela también demanda vinos generosos. «Por eso los tenemos siempre”, nos explica. En la esquina de la barra, al entrar, encontrarás a diario a algún cliente con una copa de vino generoso de Montilla-Moriles charlando animadamente. «Esta es una zona de mucho paso en Córdoba, una plaza emblemática». Por eso, tomarse aquí una copita de Gran Barquero Amontillado, con esta carrillada con su toque dulce es una obligación y una deliciosa manera de tomarle el pulso a la ciudad califal.


Plaza del Escudo, Córdoba.

Gran Barquero Palo Cortado Córdoba - We Love Montilla Moriles

Si el cuerpo te pide mazamorra, vístela con un vino palo cortado.

TABERNA DE ALMODÓVAR
Gran Barquero Palo Cortado (25 años) + Mazamorra de Almodóvar

Si alguna mazamorra se ha ganado un apellido en la provincia de Córdoba esa es la mazamorra de Almodóvar y para probarla como se merece en la ciudad, pocos lugares como la Taberna de Almodóvar, el acogedor restaurante de esta familia de restauradores, con legión de fieles a su cocina, en pleno centro. “A primera hora ya tenemos clientela que se toma su Gran Barquero Fino en la barra pero también se consume oloroso, amontillado…”, nos comenta Sergio Rodríguez, responsable de sala.

Eso sí, una receta clásica de mazamorra con un Gran Barquero Palo Cortado es un lujazo. Este local tiene la esencia de una tradicional casa de comidas pero con un toque moderno. «Viene desde gente del barrio a comer cada día hasta turistas extranjeros y gente de oficinas…». Ubicados en perpendicular a la calle Gran Capitán, es el lugar al que dirigirse si quieres sorprender a los amigos.


Calle Benito Pérez Galdós, 1, Córdoba.

Gran Barquero Oloroso y Rabo de Toro Córdoba - We Love Montilla Moriles

Si no has probado aún esta combinación es que no eres de Córdoba.

TABERNA SAN MIGUEL 1880 – EL PISTO
Gran Barquero Oloroso (25 años) + Rabo de Toro

Rafael López es una de esas figuras con la que se termina entendiendo la historia y la indiosincrasia de las tabernas cordobesas. Su padre tomó el testigo de la mítica Taberna de San Miguel, de 1880, hace ya medio siglo, y le puso por nombre su apodo: Casa (de) El Pisto. “Aquí estuvieron mis padres, después hemos seguido los hermanos y ahora están al frente mis hijos”. Un negocio familiar que goza de excelente salud en pleno casco histórico.

Para disfrutar esta taberna al 100% hay que sentarse en uno de sus rincones más castizos. En el patio, con el Arcángel San Rafael de fondo (el patrón de Córdoba), y con un Gran Barquero Oloroso acompañando a un Rabo de Toro de esos de los que hacen escuela, uno se siente una especie de Julio Romero de Torres. En esta taberna econtrarás todas las referencias de los grandes vinos generosos de Montilla-Moriles, en un ambiente auténtico y familiar. “Cuando viene alguien de fuera y conoce las tabernas de Córdoba y su fuerza se quedan maravillados”, explica Rafael. ¿Será que las tenemos tan vistas que no apreciamos su valor? ¡Que las nombren Patrimonio de la Humanidad!


Plaza de San Miguel, 1, Córdoba.

Gran Barquero Pedro Ximerez Córdoba - We Love Montilla Moriles

Contraste de sabores que no te dejarán indiferente. Increíble combinación.

GIN BOULEVAR
Gran Barquero
Pedro Ximénez (6 años) + Coca de crema de calabaza y jengibre, shiitake, gorgonzola y jamón

Aunque abrió en enero de 2019, no es hasta un año después cuando Gin Boulevar hace su apuesta seria por la gastronomía: ingredientes de calidad con recetas modernas, y alguna que otra tradicional, que celebran muchos de sus incondicionales. “En este local la clientela es muy variada, desde los que vienen a comer o a cenar, hasta los que nos visitan para pasar un buen rato con una copa de nuestros grandes vinos como el Gran Barquero Pedro Ximénez», explica Miguel Ángel Felguera, su propietario.

Será por su amplia terraza, por su agradable interior o por la amabilidad del personal que lo atiende, lo cierto es que Gin Boulevar se ha hecho rápidamente un hueco en el corazón de los cordobeses que frecuentan el Boulevar de Elio Berhanyer. «Es el lugar perfecto para desayunar, o para familias y amigos que vienen al mediodía a probar la nueva carta o a tomar unos vinos». Los hay que «después se pasan al tardeo, y quien enlaza con las cenas», comenta Miguel Ángel.


C/ Pintora María Blanchard, 1, Córdoba.

Taberna la Tata Mojama con generosos - We Love Montilla Moriles

La mojama es un manjar exquisito y más si lo maridas con estos vinos generosos.

TABERNA LA TATA
Tapa de mojama de atún con tu vino favorito de la colección Gran Barquero

Y no podía faltar en la ruta una escapada a Montilla, de donde proceden estos vinos. En pleno casco histórico, en la zona peatonal, con una coqueta terraza y abiertos durante todo el día, la Taberna La Tata es esa apuesta rotunda por los vinos de Montilla-Moriles de una taberna moderna. Carlos García, uno de los barman más conocidos de Montilla, recuerda que decidió apostar por los grandes vinos de Montilla cuando su padre llegaba a su antiguo local, Open Bar, y le pedía una copa de vino: “Tenía que ir al bar de al lado a pedirlo porque la gente en este bar ¡no consumía vino!”, y eso que estamos en Montilla. Pero lentamente, esta realidad va cambiando y cada vez más se aprecian y se consumen los vinos de gran calidad de la zona.

Ahora, Carlos siempre tiene en la carta de su taberna grandes vinos de la tierra, como la colección Gran Barquero, que acompaña de hasta 17 tapas diferentes: desde un queso puro de oveja, a una caña ibérica de lomo, o unos riquísimos boquerones en vinagre y, la estrella: la mojama de atún. «La gente joven cada vez va bebiendo más palo cortado y más amontillado, sobre todo”, nos cuenta. Aquí se da cita un público de edades diferentes, desde los veintitantos hasta los ochenta y tantos, ¡sí! «Este es de esos lugares a los que puedes venir solo, a tomarte una copa de vino y terminar hablando con el de al lado, tranquilamente». Esa magia de la taberna en La Tata existe, y sí, por supuesto, tiene que ver con el vino.


Plaza de la Inmaculada, Montilla.

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