Entrevista: Rosa Marqués @rocarmarcar   Foto de portada: Chema G. Mármol durante la presentación del cartel de la 71ª Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. Fotografía: Cortesía del Ayuntamiento de Montilla.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Chema G. Mármol ha sabido convertir el paisaje, las tradiciones y la cultura del vino en imágenes que hablan por sí mismas. Sus numerosos reconocimientos en el territorio avalan su trabajo. Ahora, su obra vuelve a situarse en el centro de la celebración, como autor del cartel de la 71.ª Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. Hablamos con él sobre fotografía, vino, territorio y la forma de capturar con una cámara la esencia de Montilla-Moriles.

1. ¿Cómo llegaste al mundo de la fotografía y dónde podemos ver todo este material reunido?

– Casi todos hemos vivido con una cámara de fotos cerca. Hace casi 20 años entré en el mundo de la fotografía como afición y estuve más de 10 años dedicados a fotografiar el mundo del enoturismo junto a Finca Buytron. Para mí la fotografía ha sido clave para documentar las vendimias y mostrar al mundo lo que teníamos en Montilla-Moriles. Ahora forma parte de mi perfil profesional. Todo este trabajo en torno al enoturismo en la zona puede verse en mi web y puede adquirise en diferentes formatos: panel, metacrilato, fotolienzo, con marco…

 

2. Siendo de Montilla, la conexión con el mundo del vino parece casi inevitable. ¿De dónde nace tu vinculación personal y artística con el vino y con el paisaje de Montilla-Moriles?

– Mi familia esta muy vinculada al mundo del vino. Ya desde mi bisabuelo, que tenia un lagar, o mi madre con la casa rural donde teníamos una pequeña bodeguita en la que ofrecía un vino especial de su bocoy.

Tumba romana con ocho hornacinas. El vino más antiguo del mundo - We Love Montilla Moriles

En una de sus últimas muestras de fotografía, Enoturismo a través de la fotografía.

3. En los últimos años, tus trabajos y reconocimientos relacionados con el mundo del vino se han multiplicado. ¿Cómo surge la idea de reunir todo ese trabajo y mostrar, a través de la fotografía, la identidad vitivinícola de Montilla-Moriles?

– Durante todos los años vividos con el turismo rural gracias a Finca Buytron, la documentación de nuestro territorio era fundamental y la fotografía resulta una herramienta fantástica para mostrar el privilegio de lo que vivimos en este territorio del vino.

 

4. El cartel de la 71.ª Fiesta de la Vendimia es obra tuya. ¿Cómo afrontaste el proceso creativo y qué querías transmitir con la imagen?
Además, en Montilla existe una larga tradición de cartelistas que han dejado auténticas joyas. ¿Sientes, de alguna manera, que formas parte de esa tradición?

– La idea fundamental del cartel era reivindicar la pisa de la uva que mantenemos durante la fiesta de la vendimia, y aunque ya no se realice para producir nuestros vinos, aún la mantenemos como una tradición. Durante el proceso de creación del cartel procuré buscar un punto de unión también junto al de otros años pero no creo llegar al nivel de las obras artísticas que hemos tenido como carteles.

Urnas de vidrio soplado en fundas de plomo - We Love Montilla Moriles

Su exposición recogió 76 obras realizadas a lo largo de los últimos diez años.

5. Desde tu experiencia profesional, ¿crees que estamos viviendo un punto de inflexión en la comarca en la manera de entender la fotografía como herramienta de comunicación y promoción turística?

– Por supuesto ha cambiado cómo contamos las cosas, desde fotografía móvil a imágenes con drones, hemos pasado a contar todo el proceso del vino, ahora vemos la vendimia nocturna, mostramos las bodegas y lagares en primavera y el interés por visitar las paseras o los viñedos en otoño ha aumentado. La promoción turística ha cambiado y no nos limitamos a determinadas fechas del año. Contar todo el proceso es fundamental.

 

6. En una entrevista publicada en Montilla Digital se definían tus fotografías como imágenes que representan “no solo el pulso del trabajo agrícola, sino también el latido humano de una tierra que celebra su cultura”. Tu trabajo parece ampliar el concepto de enoturismo para hablar también de identidad y de territorio. ¿Te reconoces en esa mirada?

– El enoturismo es mucho mas que vino, eso es algo que tengo claro por todos los años relacionados con el turismo rural. La cultura y tradiciones de Montilla están muy relacionadas con el mundo del vino. Venir a Montilla solamente a una cata o conocer una bodega es perderse parte de la historia que cuentan esos vinos, desde museos, edificios históricos, la gastronomía, la fauna de estos paisajes naturales, todo está relacionado. Para mí es importante contar el contexto en las fotografías, ya sea un imagen procesionando o una cepa de Pedro Ximénez. A su alrededor se viven muchas historias que son fundamentales para entender la importancia de un momento concreto.

Contenido urnas de vidrio. Vino con más de 2000 años de antigüedad - We Love Montilla Moriles

Sus imágenes consiguen trasladar al espectador la atmósfera de nuestros oficios artesanales en torno al vino.

7. Detrás de una buena fotografía suele haber también una historia.¿Tienes alguna fotografía especialmente querida, alguna anécdota o algún momento de esos que se quedan grabados para siempre?

– No sabría elegir una concreta, sí tengo varias como las del apagón con la vía láctea por las calles de Montilla, la composición de las 4 estaciones en los viñedos, o las primeras vendimias que he fotografiado. Como dijo Sebastiao Salgado, la fotografía es un privilegio que nos permite estar donde las cosas ocurren, por eso me quedo con todos los momentos que he podido vivir gracias a la fotografía.

 

8. Hoy vivimos rodeados de imágenes. Cualquier teléfono móvil permite hacer cientos de fotografías que muchas veces terminan olvidadas en una galería.
En este contexto, ¿qué aporta un fotógrafo profesional? ¿Dónde está la diferencia entre hacer una fotografía y saber mirar?

– Si las fotografías no se hacen con una intención, pueden ser fácilmente olvidadas, no es lo mismo lo que cuentas cuando haces fotos de tus viajes para un recuerdo personal que lo que un fotógrafo puede contarte para que lo disfrute todo el publico. Mostrar una devoción, que te apetezca comer en un sitio o visitarlo para ver en directo lo que te está contando una fotografía… es saber mirar pero sobre todo poder disponer de fotografías que hablen por sí mismas sin necesitar de una explicación.

Urnas con restos de huesos y vino - We Love Montilla Moriles

Otra de sus pasiones, la fotografía nocturna, le ha permitido incluso documentar noches de tormentas sobre la campiña cordobesa.

9. Desde tu mirada como montillano y como fotógrafo, ¿qué lugares de Montilla-Moriles recomendarías a alguien que quisiera llevarse una fotografía “de película” de nuestra comarca?

– Los amaneceres en la campiña son especiales, conducir por la sierra y que de repente te sorprenda el paisaje del viñedo, los miradores de la campiña con el contraste de los colores por el cultivo o el otoño en las zonas de viñedos con unos preciosos colores ocres, o el contraste de luz al entrar a una bodega. Son lugares que se quedan en el recuerdo.

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